En India hay millones de mendigos. Son parte del paisaje, te acostumbras rápido a verlos.

La mayoría lo son por necesidad: viejitos de clase baja que por edad o algún accidente ya no pueden trabajar, no tienen familia que los sostenga (ni hablar de un estado de bienestar que los proteja), así que acaban en la calle.

india pais de mendigos 04

También están las viudas: en India la mayor parte de las mujeres cuidan del hogar. Que se les muera el marido las dejas sin nada de un día para el otro: pasaporte directo a la calle. Hay viudas mendigas de todas las edades, algunas muy jóvenes.

Mendigos profesionales

Pero en India también hay mendigos por elección. Es una salida laboral válida, no hay una carga degradante al respecto. De hecho, parte de la práctica religiosa del hinduismo es sumar buen karma dándole a los mendigos (mucha gente les lleva un plato de comida o un chai, como algo habitual y cotidiano).

Para un indio de clase baja, la perspectiva de vida es pasar doce horas al día limpiando bosta de vaca, friendo pakoras o peor, cargando bultos hasta joderse la espalda o las rodillas (por la calle se ve mucha gente con la postura jodida, o caminando como pingüinos). Ante ese panorama, para muchos sale más a cuenta estar en la calle, bañarse en el río, comer en los templos, ver la vida pasar a la sombra de un arbolito. El clima indio ayuda: la mendicidad es una opción de vida, definitivamente.

Y si cruzas mendicidad con religión, te sale como resultado una especie única que sólo existe acá: Los Sannyasin, o renunciantes.

india pais de mendigos 05
Sadhu posando con mi guitarra.

Los Sannyasin, también llamados sadhus, son ascetas religiosos. Han renunciado a todo lo material (posesiones, propiedades) y han cortado todos los lazos familiares a cambio de una vida de meditación, contemplación y plegaria. Y viven en la calle, en el bosque, en la montaña, en los templos.

La literatura mística India hace mucha referencia a ellos. Textos ancestrales del yoga, por ejemplo, hablan de que apartarse de la vida material es una condición indispensable para ser yogui.

El santoral hindú está lleno de Sannyasin. Muchos de ellos eran letrados, estudiosos y conocedores en profundidad de los Vedas, los Upanishads, y otros textos canónicos de la religión hindú. Sus peregrinajes tuvieron un rol crucial en la divulgación del conocimiento y la religión hindú en toda las regiones y aldeas del país (que es gigante).

Y muchos han sido y son adorados como santos por parte de la gente, que los visita para recibir su bendición o hacer una Puja.

Varanasi está petada de Sannyasin. Ahora mismo -desde el balcón del guesthouse- veo a tres, haciendo huevo a la sombra. Se los distingue por la túnica y la ropa color azafrán.

india pais de mendigos 03
Mis vecinos.

Para nosotros son extraterrestres: Lo más parecido a esto que tenemos en Occidente fueron los ermitaños o anacoretas cristianos de la Edad media, o los monjes franciscanos, que pedían limosna de puerta en puerta. Pero hace rato que esto ya no se ve en Europa. Hoy los meterían presos por vagancia.

Así que la pregunta obvia, la primera que viene, es de qué viven si no pueden tener posesiones. La respuesta es: de lo que les den. Sus devotos, seguidores, discípulos o gente caritativa los abastecen de sus necesidades básicas, comidas, incluso a veces techo.

Los indios son bien pillos, así que la línea divisoria entre Sannyasin y mendigo a secas está desdibujada. Hay mucho Sadhu que en realidad es un croto vestido de naranja; de meditación o práctica espiritual, poco y nada. Posan para las fotos de los turistas (y luego les cobran), o le enseñan a algún ingenuo un par de pranayamas (y luego el hachazo). O piden limosna, directamente.

Distinguir un Sannyasi de un vago disfrazado es fácil: El verdadero Sannyasi no te da pelota. Ni te mira. Algunos tienen una aureola bien imponente.

Igual estas son mis valoraciones, y puedo estar mandando fruta tranquilamente. El acto de “pedir” está muy interiorizado en la forma de ser india. En Occidente es deshonroso, da vergüenza pedir. Acá es normal (me han venido niños de clase media a pedir dinero). Así que es muy posible que incluso un Sannyasin muy puro y verdadero te garronée de vez en cuando. Qué voy a saber yo.

india pais de mendigos
Sannyasin posta haciendo su trabajo.

Hasta aquí por hoy. Si te gustan mis crónicas, dejame tu mail acá y te aviso cuando publique.