Tercer canción de la serie… y no se si voy a cumplir con esto. Tres días me volvieron a quedar cortos.

Hacer esta canción me llevó seis días. Pero quedó buenísima:

La canción empezó simple, con una parte de guitarra y una idea de batería. Se fue expandiendo y -oh sorpresa- orquestando. Terminé componiendo un arreglo para quinteto de vientos (flauta, clarinete, oboe y dos fagots) que se montó de forma intuitiva, misteriosa, como si tantos años escuchando todo tipo de música se cristalizaran sin esfuerzo en habilidad. Suena un poco pasado de rosca, pero siento que la música del universo me corre por las venas.

A la mitad del proceso creativo caí en la cuenta de que estaba haciendo un candombe. El coro estilo murguero (a cinco voces) fue la cereza del pastel musical más uruguayo que he preparado hasta hoy. Y el primero de muchos, seguramente: adoro a la República Oriental, me caen muy bien los uruguayos -son como porteños relajados!-, mi mejor amiga de Barna es de allí. Y por supuesto la música: por ser un paisito tan humilde, el porcentaje de artistas inspirados es extraordinario. Sino existieran Jaime Roos, Drexler, Cabrera y la Falta y Resto, yo sería menos feliz.

La letra del tema nació del estribillo, y de la sonoridad de la frase “bajo el sooool de Arunachala”, y se expandió desde allí hasta convertirse en un homenaje a mi querida montaña del sur de la India, a la que voy cada año, donde he visto tantos milagros, y donde pasaré mi cumple este mes de septiembre.

Mi Arunachala
En Thiruvannamalai, con la vaca y Arunachala (febrero de 2016)

Y lo del Desafío qué?

Volviendo al Desafío Musical, todo indica que no lo cumpliré. Es evidente que tres días no me alcanza para hacer una canción decente. Soy laburador, pero aún no tengo el flow, la velocidad y la consistencia de Andrew Huang o de Nas Daily. Las podría acabar antes, dejarlas medio unplugged, pero el parto inducido de canciones sietemesinas (qué metáfora) no me llama. O podría redoblar la carga horaria e intentar acabarlas en tres días. Pero Barcelona está demasiado bonita en verano, con la playa, las fiestas mayores, conciertos al aire libre, amigos y romances inesperados… Este verano viene demasiado guay para perderlo haciendo horas extras. Pasémosla bien, por favor.

Así que intento una semana más ceñirme al calendario de tres días por canción, pero si no cuela suelto el desafío y me instalo en mi ritmo natural de una canción a la semana, y listo. Que sea fácil, please.

Para escuchar las anteriores canciones de la serie, clickalas:

Desafío Musical DÍA 1: “To catch a fire”, el reggae ochentero.
Desafío Musical DÍA 2: “La tormenta”, la cumbia lo-fi.

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