Antes de empezar, te cuento que la cagué, jejeje. La idea era hacer una canción cada tres días. Pero desde la primera que produje hasta hoy que sale la segunda, ha pasado más tiempo del previsto, la verdad.

No porque estuviera haciendo mucho huevo: En estas semanas me interné a completar la mezcla de mi primer disco. Y luego me tomé dos días de descanso. Y luego sucedió la vida: trabajos, sorpresas, tropiezos, amores, y se pasaron dos semanas volando.

Pero bueno, retomo el desafío comenzando de cero. Hago de cuenta que esta es la canción número 1 (serán 11 canciones, finalmente). Y me pongo en campaña para mantener el ritmo de una canción producida cada tres días.

Vamos a lo nuestro. Me puse a jugar a ponerle melodía a un viejo poema y se formó una especie de cumbia lo-fi.

Soy argentino cosecha 78, por lo cual la cumbia suburbana es parte de mi educación sentimental. Era lo que ponían en la discoteca de mi ciudad, y tenías que bailarla por cojones si querías ligar algo.

Así que te la desayunabas como podías. Fue más adelante que descubrí otra cumbia, más interesante, de una musicalidad más rica, artistas como Toto la Momposina, Carlos Vives, Celso Piña y la lectura rocker de Karamelo Santo, La Bersuit, Los Autenticos Decadentes, El Gran Silencio, etcétera.

En cuanto a la letra, nació del relato que un amigo navegante, que me contó sobre una tormenta que lo agarró en una travesía por medio del Atlántico. La tribulación se encerró en la bodega, aterrada, destaparon unas cuantas botellas de ginebra y -recién después de pegarle unos cuantos tragos, con el corazón caliente y el coraje recobrado-, salieron a cubierta a tomar las riendas del barco y enfrentar la tempestad.

Me encanta esa historia, en general me atrae mucho esa mística temeraria de los navegantes. Me despierta algo de aventura y de coraje, me conecta con algún linaje que no acierto a reconocer pero que seguro está ahí, en mi sangre, en algún lado.

Aquí abajo va la letra. Y si querés leer el poema original (más largo), clicka aquí.

La Tormenta

con coraje marinero
escupe la niebla espesa
recibe la lluvia odiosa
cara o cruz en tu cabeza
como un hombre muerto
con la boca sellada
la mirada del suicida
que no te importe tu vida
más que pan de travesía
de las noches a los días

al barco lo alcanzó la tormenta
al barco lo alcanzó la tormenta
al barco lo alcanzó
al barco lo alcanzó
lo alcanzó
la tormenta lo alcanzó

Seguimos en la creación, entonces. Y si quieres que te avise cuando publique cositas por acá, déjame tu mail aquí.