No soy muy de ir de shopping, pero acabo de hacer una compra que me ha llenado el corazón de felicidad. Mi status de productor musical va a pegar un salto cuántico.

Pasa que yo soy un artista del tipo laburante, de producir mucho y en cadena: mi ritmo natural es rápido, me gusta acabar cosas e ir sacándolas. No me preocupa tanto que queden perfectas sino que tengan onda, que estén vivas.

A mí se me ocurren canciones casi cada día: grabar un disco de 12 temas cada dos años está fuera de consideración. Por eso me monté el estudio casero en primer lugar. Y fue un gran comienzo, la chance de poder ponerme en casa cada día. Pero no es exactamente el diseño que andaba buscando.

Las ideas me aparecen en cualquier lado: en el metro, en un café, en una terraza, en mi cama justo antes de dormirme. Y una cosa es tomar nota de la idea en un cuaderno, cazarla al vuelo en la grabadora del móvil para luego trabajarla en casa, y otra muy distinta es poder grabar y mezclar la canción ahí mismo donde se me ocurre. Y ahora que voy a andar seis meses dando vueltas por India, quiero ser capaz de hacer justamente eso.

Vengo siguiendo a un youtuber que me vuela la cabeza, es un chino canadiense que se llama Andrew Huang. El hijo de puta hace música a toda hora, con lo que tiene a mano. Como viaja mucho por curro, tiene un montón de chirimbolos en la mochila y va grabando, mezclando y produciendo por ahí. Saca canciones y videos online cada semana, tiene un ritmo infernal de creación, no se como mierda hace. Pero una de las cosas que me quedaron claras es que está muy puesto con la tecnología: el móvil y el ipad son claves en su sistema.

Bueno, el chabón me inspiró. Toda esta intro es para contarte que me acabo de comprar un iPad y un micrófono digital portátil. El estudio de grabación ha pasado del living de mi casa a mi mochila.

Del Estudio Casero al Estudio Viajero 01

Esto es lo que compré:

– Ipad Mini 2, usado como nuevo, 128 gb de capacidad (es obligatorio porque los archivos multipista pesan bastante), a 370 euros en Ebay.
– Micrófono digital Snowball Blue, 52 euros en Amazon *.
– Funda de Ipad, 19 euros en MediaMarkt.
– Auriculares para Ipad, 24 euros en Cash Converter.
– Adaptador de USB a Lightning (para conectar el micro al Ipad), 12 euros en Cash Converter.
– El DAW (Digiral Audio Workstation, es decir el software de producción musical) es el Garage Band. La versión para Ipad es tremenda, súper intuitiva y fácil. Y es gratis.

Precio total de mi estudio viajero es 481 euros. Bien, no?

Aquí te comparto la primera cosa que hice, jugando unas tres horas con la tablet, es una pequeña pieza de música electrónica, bien simple, atmosférica, medio tanguera, que he titulado “Solamente por ahora”.

Me descargue un par de sintetizadores y juguetes, recién estoy asomando la cabeza en un agujero de gusano infinito, que es el de las apps musicales para Ipad.

Stay Tuned…

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