Hace unos meses que voy tocando por la calle, y se me ocurrió la idea de empezar a grabarme.

La idea se fue expandiendo, y pensé en juntar amigos o músicos o amigos músicos, buscar rincones bonitos de Barcelona y hacer grabaciones relámpago, medio caseras, al estilo Blogoteque o Sideshow Alley, cuyas propuestas visuales y conceptuales me gustan mucho.

Casualmente -o no- mi hermano Bruno es cineasta y vive en Barcelona, así que lo llamé para que me orientara sobre cómo hacerlo, con qué cámara, en fin, que me aconsejara un poco.

– Pero qué, te vas a poner a aprender edición audiovisual de cero?
– Y sí…
– Dejate de joder, yo te lo grabo.

Regalazo: Bruno tiene cámara profesional y muy buen gusto para la fotografía y la imagen.

En octubre grabamos la primera Barcelona Street Session. La invité a Filipa, una amiga portuguesa que amo con locura, de una enorme sensibilidad artística y una voz preciosa. Quedamos en hacer “Three little birds” de Bob Marley, una que nos gusta tocar juntos al estilo folkie.

Nos encontramos en un café de la Plaça del Pi, Barrio Gótico, a media cuadra de mi casa. Mi hermano venía llegando tarde, en eso se instala un tipo con una guitarra y un pequeño altavoz, se saca de la manga diez minutos de guitarra flamenca de alto vuelo y luego pasa la gorra por las mesas. Nos ve con los instrumentos, nos ponemos a hablar: es músico callejero y se llama David. En eso cae mi hermano con la cámara, así que lo invité a David a grabar la canción con nosotros.

Voilà.

Hace poco que retomé la música, le pongo ganas pero a nivel técnico soy bien discreto aún, como podés ver. Es un lenguaje que no domino, en el que todavía no me siento seguro (en un año hablamos), por lo que me cuesta un huevo mostrar cosas. Estos videos, y publicarlos, son un acto de autoafirmación, también.

Así que la llegada del David fue literalmente un regalo del cielo, que le añadió un toque de musicalidad y distinción a la cosa. Es como estar jugando un partido de fútbol con un par de amigotes en una plaza, y que justo pase Neymar por ahí, alguien lo invita y entra un rato a patear. Su sola presencia eleva al conjunto, no?

En todo caso, hacer amigos también es un Arte. Y ahí sí que tengo entrenamiento 🙂

Como bonus track, otra canción: “Dream a Little Dream of Me”, un standard de jazz que a Filipa le gusta, a voz y guitalele. Yo la acompaño en coros.

Gracias broder, Filipa y David por la onda. Así da gusto trabajar. Y vivir.

Estoy en un proyecto artístico full time, así que mi idea es hacer videos como estos todos los meses, versiones y composiciones originales grabadas en petit comité, por distintos puntos de Barcelona. Los colgaré en YouTube en este canal. Si querés estar al tanto te suscribís ahí mismo.

Abrazo y hasta la próxima.

PD: Si es la primera vez que caes por este blog, te cuento que además de canciones posteo poemas, crónicas y reflexiones sobre el proceso creativo. Dejame tus datos aquí abajo y te aviso cuando se publiquen -cada semana o dos-.