Huye, Ser profundo
hacia el silencio.
Deja que la piedra caída en tu abismo
florezca y te hable de sí misma,
que se esparza por el túnel de tu alma
hasta llenarte de gracia.

Huye del mercado, Verdadero.
Que las moscas no te alcancen en tu mente.
Detrás del zumbido inclemente
de amor y disgusto del mundo
espera tu Ser profundo.

No mates las moscas, Poeta.
No pierdas tiempo en el ruido
de las cosas y las gentes;
huye hacia la playa,
en el mar calmo amanece
sobre tu millón de granos,
sin raíces ni pasado
descánsate,
y luego crece.