bendita querida pútrida
humanidad
hasta que no te guarde entera
en el cofre de tesoros de mi pecho
no voy a vivir en paz

hasta que no te guarde entera
sin dejar ninguno afuera
ni el corrupto
ni el vicioso
ni el enfermo
ni el ladrón de traje blanco
ni el jinete de gusanos
ni el que ocupa espacio al pedo
ni el cobarde
ni el que ve pasar el tiempo
ni el que pega a su mujer
ni el que aguanta en la oficina
ni el que revienta en la mina
ni el que roba y justifica
ni el que pierde su energía luchando contra el sistema y nunca nunca nada crea
ni el lloroso que el tiempo roba con su historia lastimosa
ni el que piensa demasiado
ni el que come demasiado
ni el que toma demasiado en serio todo
ni el importante
ni el que se esconde de la luz
ni el cobarde disfrazado de modesto
ni el cazador de mujeres compulsivo
ni el que abusa de tu odio
ni el que mira la hora en el trabajo
ni el que se siente miserable si no es el niño mimado
si no es el mejor del mundo
ni el que tarda en aprender o aprende lo equivocado
ni el que deja crecer su barba si dicen que queda bien
ni el que se deja la mente sucia en el fregadero
ni el que desvía la mirada en el ascensor
ni el que toma coñac a las nueve de la mañana
ni el empanado
ni el que espera los viernes
ni el que odia los lunes
ni el que tiene hijos con su hija de doce años
ni el que teme a la muerte
ni el que teme a la vida
todos toditos guardados
en el cofre de tesoros de mi pecho
todos igual que yo
perdidos perdidos como niños
hambrientos de algo
hambrientos

no voy a vivir en paz
hasta que no los tenga a todos
los vivos y muertos y muertos en vida
todos toditos adentro