“Todos dan importancia al morir;
pero la muerte no es todavía una fiesta.
Los hombres no han aprendido aún
cómo se celebran las fiestas más bellas.”
F. Nietzsche, Así habló Zaratustra

En mi funeral
va estar prohibido llorar
y extrañarme nada más.

Habrá un cartel
bien claro en la entrada:
prohibido mirar el cuerpo
y ver sólo cadáver.

Dejaré un playlist armado
para el día que me cambien
de cuerpo a alma,
de barrio.

Dejaré canciones perfectas
para que lloren y bailen,
rían conmigo en mente,
mis poemas agradezcan,
que perdonen mis miserias,
que recuerden mi mirada
que mira desde la tierra,
que descifren mis palabras
que en el niño en brazos
hablan.

Que lloren de buena gana,
que estén tristes y felices,
que me digan solamente:
por toda tu vida,
gracias.