A mis treinta y seis inviernos

A mis treinta y seis inviernos
conozco la felicidad
la he tocado más veces que los dedos de las manos
sumados a los dedos de los pies
creo que la conozco
y aún así la pisoteo
con una maratón de ideas
de proyectos por hacer
escenarios por pisar
públicos por impresionar
obras maestras por crear
dónde está de ahí
la febril felicidad
la esquiva la escapista
dónde corro para perderla
persiguiendola
dónde me anestesio
como un caballo agonizante

A mis treinta y seis inviernos
creo que la conozco
la salvaje y fugitiva felicidad
hecha de instantes en el aire
segundos nomás lo que tarda una canción
de belleza vagabunda en terminar
lo que tarda el abrazo o la caricia
o la noche feroz entre las mantas
esa cálida y febril felicidad
creo que la conocí
creo que no le temo
pero no lo sé
porque sabiendo el plano del laberinto
lo edifico cementerio
camposanto de ansiedad

A mis treinta y seis inviernos
yo sé lo que es la felicidad
la conozco tan de cerca
que me muero si me falta
que me seco como un pez en el desierto
si tengo la llave y no abro
si tengo la copa y no bebo
me quedo con hambre en la entrada
me distraigo en la película del mundo
me silencio con café y con temporadas
de series y de tormentas
es igual

A mis treinta y seis inviernos
creo que sé
lo que es la felicidad
y su visita fugaz me deja tanto
que me espanto
que me retiro del nido
que me conformo con menos
por qué
carajo
será?