La vida es demasiado plena para mi

no puedo más
más de más de nada más
un responso de café
un epitafio del orfebre tan hermoso
y caliente grabado a fuego de riñón
a ojera destemplada, a reiterada
compraventa de tendones
de músculos en batalla
de huesos rotos y heridos
de metralla de zumbidos al oído

no puedo más
la vida es demasiado plena para mí
el cuerpo no lo va a aguantar
demasiado amor que me rodea
que sin la carne me reclama
para verlo en plenitud
en luna llena
en aeroplano

sí que puedo
hasta la muerte
desde siempre y hasta siempre
hasta el final
como hoy
con lo que soy
hasta el final