Mirar el mar

la filosofía hoy está vedada
no se admite convocarla
no se admite
no a lugar

hoy la máquina no cilindra
para el lado del axioma
hoy el buche se queda piano
piano piano y en callarse
y encallado

hoy la máquina sirve para otros quehaceres
nada de armar torres de argumentos apilados
nada de paradojas nada de analogías
nada nada de conceptos afilados como dagas
impolutos
impotentes
hoy la máquina descansa entre los yuyos
del campo sembrado de la mente
en el silencio del paisaje
que se siente

hoy no es día pertinaz para vulgar filosofía
hoy es día de mirar
de descansar y nada más
mirar el mar