Como altazor

yo también voy en caída
libre en paracaídas
de mi alma al mundo
y viceversa
es caída libre es fuerza
centrífuga del corazón en sangre
del corazón en vela
del alma sonora de vuelos fugaces
tengo tanto para decirte
tribuna romana de tantos ángeles
tengo el palo de la palabra
el palo santo del verso
hablo y escucho el eco
de los siglos por los siglos

yo también voy en caída
libre hacia la floresta
me esperan en lecho frutos
y humo de flor en siesta
me espera una fiesta grande
ahí abajo en mi comarca
estamos cerca del suelo
y tan lejos y tan grandes
soy paracaídas y subo
y a los lados las estaciones
los puntos cardinales
se confunden en vaivén enloquecido
el norte al sur arriba al este
abajo al centro
caída y diámetro

soy paracaídas humano y de cielo consagrado
abajo las flores del planeta
arriba el suspiro del ángel joven
ese que viste de lino
y de batallas pasadas
ya no hay guerra
la caída libre es alga marina
en reposo y nutrición extraordinaria
es aire dormido en las venas
y las vísceras abiertas a las manos del poeta
al alto zorro y astuto alquimista de vocablos
es alta zafra en verano y agricultura de estrellas
es Huidobro y sus navíos
y su mar en la distancia
y su viaje en parachutes
por ahogadas geografías
de la fuente hasta la punta
del mástil de su fragata
es verde marino y flores
bajo el ser y sobre el alma
los extremos suaves del hilo
los extremos puntiagudos
y en el centro verdadero
está el sentido de todo
lo hecho y lo por hacer
entre las velas
henchido

el viaje en paracaídas
es lanzamiento de cohetes
de euforias al abordaje
de la palabra y el gesto
euforia fuera de sí
y dentro del ser y del cuerpo
euforia por la caída
por el horizonte inverso
euforia libre y de rodillas
por el viaje y su alimento de palomas
por el viaje y su roce de meteoritos
por el viaje y su saludo entusiasmado
a los soldados
que caen a nuestro lado
caen al suelo y golpean
como puños como hermanos
caen abajo a la tierra
a la tierra brotada en semillas
a la tierra de guerra entre nada
entre llantos y la llovizna
a la guerra del hombre pasada
a los campos de flores
del alma

todos bajamos
del alma al cuerpo
del alma al mundo
y viceversa

tengo tanto para decirte
tanto para caer y sangrar
tanto para echar al aire
monedas como cometas
somos paracaidistas
soldados del alma
poetas